Rachel Agüero y la Experiencia de Surfear una Ola Artificial en Texas
- Karina Rubilar

- hace 13 horas
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La aventura de nuestra Queen Of The Wave, Rachel Agüero, surfeando las olas artificiales de Texas estuvo marcada por frío extremo, sesiones de madrugada y, sobre todo, mucha diversión.
Entrenar en una ola que se repite una y otra vez puede parecer un lujo para cualquier surfista. En Waco Surf, Texas, se encuentra una piscina de olas donde cada sección se repite prácticamente igual, lo que permite trabajar maniobras específicas y repetirlas muchas veces durante una misma sesión. Algo muy distinto a lo que ocurre en el océano, donde las condiciones cambian constantemente y cada ola es diferente.

La surfista costarricense estuvo hace un tiempo en Texas y aprovechó al máximo las condiciones controladas del pool para trabajar maniobras específicas, especialmente los airs. Una experiencia increíble, aunque no estuvo exenta de desafíos.
“El agua estaba muy fría. A veces había dos grados y otras veces menos dos”, relata. Para soportarlo, el equipo era completo, wetsuit, guantes, botas y hood. “Era bien complicado surfear en agua tan fría, pero estaba muy muy divertido”.
Además, cuenta que las sesiones comenzaban muy temprano, incluso antes de que saliera el sol. “Nos levantábamos a las cinco de la mañana para poder surfear de noche o muy temprano, porque era la única disponibilidad”, explica Rachel.
Más allá de las bajas temperaturas y las madrugadas, la experiencia fue realmente positiva. La estructura de la ola artificial permitió a Rachel enfocarse en lo que había ido a buscar, repetir maniobras y perfeccionar su técnica en el aire.

“Estuvo muy divertido. Fui ahí para practicar aéreos porque la ola tiene una rampa muy perfecta y es una buena forma de practicarlos. Fue una experiencia increíble”, comenta. El entrenamiento dio resultados, durante las sesiones logró completar varias acrobacias y también aprovechar otras secciones de la ola diseñadas para maniobras.
Más allá del entrenamiento, la experiencia quedó marcada como uno de esos viajes que pese a tener desafíos, están llenos de aprendizaje y diversión. Surfear una ola que rompe de la misma forma una y otra vez permite probar movimientos, equivocarse y volver a intentarlo de inmediato, algo que en el mar muchas veces depende completamente de las condiciones del día.
En los últimos años, piscinas de olas como Waco Surf se han convertido en espacios cada vez más utilizados por surfistas profesionales. La posibilidad de repetir maniobras en una ola controlada se ha transformado en una herramienta de entrenamiento muy valiosa para quienes buscan seguir desarrollando su nivel competitivo.






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