Rocky Point: un Clásico del North Shore
- Ayelet Fuentes Guerra

- 2 jun
- 2 min de lectura

A pocos minutos de Pipeline se encuentra Rocky Point, un spot que forma parte del famoso tramo conocido como el “Seven Mile Miracle”, una concentración de olas de clase mundial que atrae cada año a surfistas de todos los continentes.
A diferencia de otras rompientes gigantes de Hawái, Rocky Point suele ofrecer condiciones más accesibles en cuanto a tamaño, pero igual de exigentes técnicamente. La ola rompe sobre un arrecife poco profundo y presenta múltiples picos que funcionan según la dirección del swell.

Muchos surfistas profesionales aprovechan los días medianos del North Shore para entrenar allí, ya que ofrece una combinación perfecta entre potencia y maniobrabilidad, convirtiéndola en una de las olas más completas del archipiélago hawaiano.
Rocky Point ha sido considerada una de las olas más fotogénicas y competitivas del mundo. Durante los años 90 y principios de los 2000, la casa de la familia Jones, ubicada frente a la ola, se transformó en un punto de encuentro para fotógrafos, surfistas y figuras de la industria donde se registraron algunas de las sesiones más recordadas del surf moderno.

Su historia está ligada al desarrollo del surf profesional y a la formación de generaciones completas de surfistas hawaianos que luego alcanzarían la fama mundial, entre ellos Andy Irons, Bruce Irons, John John Florence, Nathan Florence, Mason Ho y Coco Ho.

Sus mejores condiciones suelen darse durante el invierno hawaiano, entre octubre y marzo, cuando los swells del Pacífico Norte activan las rompientes más consistentes de la zona. Y aunque Rocky Point puede parecer amigable desde la orilla, la realidad es diferente una vez dentro del agua.
Diversos surfistas que han visitado el North Shore coinciden en que es una ola que requiere respeto, especialmente cuando aumenta el tamaño del swell. Las corrientes, la velocidad de las secciones y la cercanía del arrecife demandan experiencia y conocimiento del spot.

En Rocky Point la creatividad, técnica y velocidad se encuentran en cada serie que llega desde el Pacífico. No es raro ver a figuras del circuito internacional compartiendo el line up con talentos locales, manteniendo viva la tradición competitiva que ha convertido a esta ola en una referencia del surf mundial.





Comentarios